Vos by mabm


1280px-JWW_Ophelia_1889

Bella dama se desviste a la orilla del río. Es menester que lo haga con premura. Otrora se trataba de un lugar tranquilo por el que apenas transitaba algún que otro venado despistado huyendo de un desacertado aprendiz a arquero. Pero con el pasar del tiempo y a medida que los arrabales al abrigo de la destartalada muralla que circunvalaba la hambrienta ciudad iban yermando los campos que la alimentaban, aquel solitario paraje se había convertido en una zona de paso habitual para todo aquel que quisiera tener acceso a la ciudadela.

Bella dama contempla su reflejo en el agua, pero no es el mismo rostro de antaño el que estas le devuelven. Ya no es esa muchachita que otrora encandiló a príncipes y a reyes, incluso a nobles que no tenían de noble más que su linaje. Ya no era la misma por quienes todos suspiraban, todos salvo aquel por quien lo hacía ella, todos salvo por vos, un dicharachero trovador que la convirtió en la musa de sus cantares; un saltimbanqui acostumbrado a ir de flor en flor y a saltar de cama en cama.

Bella dama, en corpiño y enaguas, se peina el pelo, antes de ébano, ahora de plata, y se recuesta sobre la yerba. Le gusta yacer sobre ella como solía hacerlo en los acordes de aquel juglar que llenó sus días de música y poesía y sus noches de promesas que resultaron mentira.

Junio 2017

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s